Eo, ¿El principito del siglo XXI?

Luis Cerezo, autor de Eo. Foto de Javier Arroyo para Madrid a tu estilo

Cuando a uno le dicen que tiene ante sí El principito del siglo XXI, primero siente cierto reparo. Saint-Exupéry no es cualquier cosa y la lectura fetiche de la infancia, menos. Acto seguido, se multiplica la curiosidad. ¿Y si fuera verdad? ¿Y si de nuevo la inocencia fuese la autopista hacia la verdad? 

Porque eso quiere ser Eo (Suma de Letras), el relato de un niño que, a raíz de un descubrimiento maravilloso, emprende una huida del mundo de los adultos.

Y luego viene la historia del autor, Luis Cerezo, un tío que ha sido de todo “menos bombero” (Cerezo dixit) y que de niño comenzó a explorar sus propias narraciones a raíz de un problema visual. Y que ha conseguido que una película realizada con cero euros, cero, fuese seleccionada para el Festival de Cine de Bogotá. Y que después de dirigir, guionizar, producir, componer y hacer no sé cuántas más movidas artísticas, ahora coge la tecla para novelar. ¿Por qué?

Escribí Eo porque quería hacer algo que pudiesen disfrutar mis hijos, mi familia. He hecho cuatro películas pero un libro es distinto: lo puedes llevar contigo, disfrutarlo en cada momento… Y por otro lado me pasó eso que suele pasar a los 40, eso de preguntarse: “¿Qué he hecho en mi vida?”. Sí, había hecho películas, canciones (casi noventa), un programa informático… pero no había escrito un libro, así que empecé uno, Karma. Pero cuando llevaba unas semanas escribiendo me vino un flash: era Eo, y lo escribí en una semana. Nunca me había sucedido algo así, un proceso creativo tan fluido.

Luis Cerezo, autor de Eo. Foto de Javier Arroyo para Madrid a tu estilo

¿Cuál era el flash?

En la vega del Guadiana, un zarzal espeso con una mata grande de juncos altos y un rugido tras los juncos. Un niño de la edad de mi hijo mediano, de 9 años, que empieza a tener mucha curiosidad, que se escapa para descubrir cosas, está allí con la bici, se acerca y oye ese rugido que sale como debajo de la tierra… Y es un elefante. Pero en pleno siglo XXI no pinta nada un elefante en Mérida…

El propio nombre de Eo es como una especie de SOS, de llamada de atención…

Bueno, lo cierto es que no sabemos qué es Eo hasta la mitad de la novela… pero sin ser spoiler podríamos decir que sí, que en el fondo ese nombre es como una llamada.

Luis Cerezo, autor de Eo. Foto de Javier Arroyo para Madrid a tu estilo

¿Es tu llamada, tu curiosidad por descubrir nuevos mundos y explorarlo todo?

Es normal que en un creador se den otras facetas. En mi caso siempre he tenido mucha curiosidad en investigar muchas cosas, pero hay muchos médicos novelistas, músicos que hacen escultura…

Por otro lado pienso que el afán de comunicar no deja de ser una especie de tara, de carencia… Cuando una persona necesita comunicarse de manera vital es porque hay algo que le falta, pero tampoco me lo planteo: me gusta mucho contar historias y creo que es necesario que haya gente que le guste contar historias, igual que hay gente a quien le gusta consumirlo.

Luis Cerezo, autor de Eo. Foto de Javier Arroyo para Madrid a tu estilo

Han comparado tu novela con El principito. ¿No te da vértigo?

Me impresiona, claro. Nunca me había pasado tener una respuesta tan positiva con algo que he hecho. Y esto ha sucedido cuando he recuperado mi origen, porque tendría 14 años y ya estaba encerrado escribiendo. Y cuando escribí Eo de pronto había muchas editoriales y muchos agentes interesados… ¡Era como un milagro! Y quizá sea porque es una novela muy básica, como El principito, o como El hobbit, que Tolkien escribió para poder narrarla a sus hijos. A mí Tolkien me influyó mucho a la hora de pensar en una historia pensada para ser narrada, de una manera tradicional.

Por cierto, El hobbit lo leí muchas veces porque trabajaba en un barco, me robaron el pasaporte y no podía desembarcar, así que me quedé debajo de la línea de flotación, en mi camarote, y un camarero me prestó ese libro. Entonces yo estaba leyendo cosas más sesudas y cuando leí El hobbit me lo pasé tan bien que lo releí unas diez veces. Me divertí muchísimo.

¿Eo es una novela para pasárselo bien?

Sí, es una novela de aventuras pero eso no significa que sea para un público solo adolescente, porque tiene su enjundia: trata el abandono infantil, el maltrato animal, la manipulación de los medios de comunicación…

¿En qué sentido se trata esa manipulación?

Me interesaba el hecho de que los medios tratan cosas maravillosas como espectáculos de pan y circo romano. Lo que llama la atención es lo más bestia, lo más negativo. Tú ves a alguien cantando ópera de maravilla y a su lado a alguien que se está cortando la nariz con una cuchilla de afeitar… y el periodista irá al de la cuchilla. Por eso me interesaba mucho la visión de que los medios, en vez de preocuparse por el niño que descubre un elefante, lo tomasen como una oportunidad para ser vistos.

Por otro lado, hay una manera de comunicar en la que tanto el emisor como el receptor crecen, y otra es aquella en la que el emisor solo piensa en que le vean, el postureo… Y me interesaba mucho esta visión, casi berlanguiana, tragicómica.

Luis Cerezo, autor de Eo. Foto de Javier Arroyo para Madrid a tu estilo

¿Te gustaría llevar Eo al cine?

Claro, y me gustaría rodarla, pero no tengo tan claro que la quiera ver… Por un lado tengo la tentación de hacerla, porque sé las escenas que haría, los planos, la cámara, la óptica, el equipo… pero por otra parte no me gustaría rodarla porque entonces no dejas que la gente se la imagine.

¿Y qué hacemos con Karma?

De momento estoy escribiendo una novela sobre un cocinero del siglo XVI que tenía enanismo, con personajes históricos reales… pero de esto ya hablaremos en su momento.

Portada de Eo, de Luis Cerezo

EO
Luis Cerezo
Editorial Suma de Letras (caseta 235)
250 páginas
16,90 euros

 

Texto: Noelia Jiménez

Fotos: Javier Arroyo

Agradecimientos: Hotel de las Letras



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