10 preguntas que debes conocer para ir tranquila al dentista

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Entrevistamos a Ana Molinos, ortodoncista de la clínica Dental MEID en Alcorcón y mejor expediente académico de su promoción. La doctora nos responde a las dudas más comunes que cualquier mujer puede tener al acudir a un odontólogo.

¿Por qué tenemos tanto miedo a ir al dentista?

Es cierto que antiguamente no existían las técnicas de anestesia que disponemos en la actualidad. Se llevaban a cabo procedimientos dolorosos que bajo ningún tipo de anestesia es normal que produzcan miedo. Este sentimiento se fue transmitiendo de generación en generación. Hoy en día, sin embargo, los niños suelen acudir a revisiones a una edad muy temprana. Se les enseñan las instalaciones  y se juega con ellos. Así nos conocen y saben que formamos parte de sus revisiones anuales.

¿Cómo podemos superar el miedo? ¿Hay algún método para calmar los nervios del paciente?

Existen casos con una real fobia al dentista. En estos casos es necesario acudir a un especialista encargado de tratarlas de una manera muy eficaz. En la gran mayoría de los casos es fundamental inspirar confianza, paciencia y ser agradables en una primera visita. En la segunda cita este miedo suele estar superado.

¿A qué edad debemos empezar a visitar al dentista? 

A la edad de los 3 años tenemos toda la dentición temporal en boca. Esa edad es fundamental para que el niño nos conozca, juguemos y se lleve un recuerdo agradable del dentista.

Y los niños, ¿a qué edad tienen que empezar a cepillarse los dientes?

En el momento que le salga el primer diente. Este momento son 6 meses. A esta edad el método para limpiar los dientes puede ser un dedal de silicona con pequeñas cerdas (que venden en las farmacias). Si el bebe no se deja podemos recurrir una gasa estéril.

En el momento que el niño se deje podemos utilizar cepillo pero siempre SIN pasta hasta los 3 años. A partir de los 3 años se puede utilizar pasta dental siempre y cuando el niño sea capaz de escupirla al acabar. Si el niño no es capaz es preferible seguir sin pasta dental. La pasta siempre adaptada a la edad del niño. A un niño de 3 años no se le puede dar pasta dental de 6. Siempre es recomendable que hasta los  8 años los padres repasen el cepillado por lo menos por las noches para asegurarnos de que la higiene es correcta.

¿Existe la sonrisa perfecta? ¿Debe todo el mundo perseguir conseguirla?

La perfección en esta vida muy pocas veces se consigue. Sin embargo, es cierto que la gran mayoría de los pacientes se benefician de nuestros tratamientos donde el cambio del antes y el después puede ser espectacular.

¿A qué edad es recomendable empezar a plantearse una ortodoncia en caso de necesitarla?

La respuesta es cuando tengamos todos los dientes definitivos en boca a excepción de las muelas del juicio. Eso se traduce de manera general en 12 años. Si bien es cierto que algunos niños tienen la dentición definitiva completa a los 10 años y otros a los 14. Ponerlos antes no tiene sentido porque supone retrasar alargar el tratamiento. Necesitamos que estén todos los dientes para poder proporcionar una mordida correcta y estable en el tiempo.

¿Hay una edad límite para que la ortodoncia surja efecto?

La ortodoncia supone mover dientes. Para mover dientes no existe límite de edad. Los dientes los conseguimos mover a lo largo de toda la vida. Es decir podemos poner brackets desde a un niño de secundaria hasta a un jubilado. El problema aparece cuando el objetivo del tratamiento no son los dientes sino la mordida o los huesos. Es decir, existe una mal oclusión y dependemos del crecimiento para poder solucionarla. Es como pretender corregir una escoliosis en un adulto, no tendría sentido porque un adulto no crece. Lo mismo sucede con los huesos que sujetan los dientes. Sin crecimiento no hay opción de tratamiento.

¿Qué tipo de enfermedades pueden darse en la boca? ¿Cuáles son las más comunes?

La enfermedad más frecuente y conocida es la caries. Está producida por bacterias y afecta a los dientes directamente. Una buena higiene oral y acudir a revisión cada 6 meses al dentista hace que su control sea muy sencillo.

La enfermedad periodontal es aquella enfermedad que afecta a los tejidos que rodean los dientes (encías y huesos). Está producida por una serie de bacterias que destruyen el hueso. Se trata de una enfermedad crónica que se debe controlar por parte de un especialista: el periodoncista. Existen factores de riesgo como el tabaco que aceleran la enfermedad. Además el tabaco es un potente vasoconstrictor lo que produce una ausencia de sangrado de las encías y, por tanto, sintomatología de la enfermedad. El problema de esta enfermedad (a diferencia de la caries) es que no duele a no ser que nos encontremos en situaciones muy avanzadas.

Existen otro tipo de enfermedades relacionadas con los tejidos blandos y mucosas de la cavidad oral, entre los que nos encontramos carcinomas y lesiones precancerosas. Acudir cada 6  meses al dentista es fundamental para su prevención.

¿Cómo se puede saber si el médico que nos atiende es un buen profesional?

Hoy en día con la existencia de internet es muy fácil acceder al Curriculum Vitae y, por tanto, a la formación de las personas que nos atienden. Si estamos solicitando una especialidad es fundamental que dicho profesional esté formado en el área y que cuente con un máster o años de experiencia que lo acrediten.

Además, debemos desconfiar de aquellas clínicas dentales en las que cada día somos atendidos por un profesional diferente y donde existe mucha rotación de personal. Es fundamental acudir a una clínica donde confiemos en las personas que nos atienden y saber que ante cualquier dificultad existe un equipo humano y profesional al que conocemos que responderá por nosotros como pacientes.

¿Qué le recomendaría a un paciente que haga a un paciente antes de decantarse por una clínica dental u otra?

Como todo en la vida una de las mejores opciones para elegir algo es la recomendación. El famoso boca a boca es fundamental. Si un amigo o familiar nos recomienda algo es porque a él le ha ido bien. Le han tratado de manera adecuada y seguro que ha conseguido los objetivos que perseguía.

Siempre desconfiar de aquellas clínicas dentales cuya estrategia de marketing son precios bajos. Estos precios son una publicidad engañosa, una vez que te encuentras allí los precios no son como los prometidos. Debemos pensar que la boca es salud. Es parte de nuestro cuerpo y que no podemos acudir a un profesional sanitario por las promociones económicas.

Como bien he dicho antes, asegurarnos de que los profesionales son siempre los mismos es otra de las cosas que nos debemos fijar para decidir entre una clínica dental u otra, es bueno que el médico conozca al paciente y tenga su historial.



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